Como lagrirmas en la lluvia (las puertas de Tamhasüer)

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos C- brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.” El Replicante

Las puertas de Tamhasüer

Cuenta la leyenda que Tannhäuser, un poeta que vivió realmente en el siglo XIII y de cuya biografía se conocen muy pocos detalles, entró en esa montaña y pasó allí un año de lujuria desenfrenada con la diosa, contraviniendo sus votos caballerescos. Arrepentido de su comportamiento, fue en peregrinación a Roma para pedirle la absolución al papa Urbano IV, quien se la denegó diciéndole que sólo podría perdonarle si ocurría un milagro: que de su férula brotaran hojas verdes. El milagro ocurrió, pero demasiado tarde: Tannhäuser había emprendido el camino de vuelta a Venusberg y nadie más le volvió a ver.

La triste situación de Tannhäuser durante ese regreso, en desgracia a los ojos de los dioses y de los humanos, es muy similar a la de Roy Batty, el replicante de Blade Runner que, en su monólogo final evoca las cosas más sorprendentes que vio en su breve vida, entre las cuales cita una ficticia Puerta de Tannhäuser.

La puerta del arrepentimiento

Las puertas de la plegaria están a veces abiertas y a veces cerradas. Pero las puertas del arrepentimiento siempre están abiertas (Devarim Rabá 2).

Mientras seguimos en este camino que llamamos vida, en nuestro búsqueda espiritual hay muchas puertas que se cierran y se abren pero hay una que siempre permanece abierta es la puerta del arrepentimiento.  El arrepentimiento  sirve para acercar a Dios a aquellos que se han distanciado. Antes de su arrepentimiento, el pecador ha sido considerado despreciable ante Dios. Y ahora, cuando se arrepiente, es amado, precioso, cercano a Dios, un amigo.

El ser humano puede ser redimido únicamente mediante el arrepentimiento. La palabra de Dios promete que todo Israel está destinado a arrepentirse finalmente y será redimido de inmediato y esa esperanza también esta destinada a toda criatura humana que consiga entra por la puerta del arrepentimiento.

El poder del arrepentimiento es tan grande que si uno meramente piensa en arrepentirse, de inmediato asciende [a un nivel más alto] … no al primero o al segundo firmamento, sino a la presencia del Trono de Gloria (Pesikta Rabasi 44).

Es triste pensar que Tannhäuser no pudo lograr el arrepentimiento lo mismo le paso  Esau:

Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados;de que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esaú, que vendió. Porque sabéis que aun después, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas. (Hebreos 12 del 15 al 17)

Las lagrimas que produce el arrepentimiento son para eternidad, todo los momentos que estén fuera de esta eternidad, se perderán en el tiempo…“como lagrimas en la lluvia”.

Tal como dijo el replicarte en la película de Blade Runner:

 

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Categorías:Articulos

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