“Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré para que seáis bendición. No temáis, mas sean fuertes vuestras manos.” (Zacarias 8:13)
El odio por Israel y los judíos puede unir a compañeros de viaje totalmente antagonistas. Si se pudiera establecer algún vinculo común entre la los Nazis o la extrema derecha y la extrema izquierda uno de ellos seria el odio por Israel y el pueblo Judío. En el siguiente articulo vemos como el Nazismo puede unirse y colaborar con los palestinos en teoría dos ideologías muy distanciadas en muchos conceptos, haciéndose extraños compañeros de viaje.
Un informe recientemente publicado por el Archivo Nacional de EE.UU. da detalles de la estrecha relación de colaboración entre los líderes nazis y el gran muftí de Jerusalem, Haj Amin al-Husseini, lo que indica que las autoridades nazis planeaban utilizar a Husseini como su líder después de la conquista de la región de Palestina.
Husseini fue pagado generosamente por los nazis por sus esfuerzos, reclutó musulmanes para las SS y se le prometió que iba a ser el líder de la región de Palestina después de que su población judía fuera eliminada.
Según el informe, el 28 de noviembre de 1941, Adolf Hitler le dijo a Husseini que iba a “liberar” a los árabes en el Oriente Medio y que “el único objetivo de Alemania es la destrucción de los Judíos”.
“Los líderes de las SS y Husseini afirmaron que tanto el nazismo como el Islam tenían valores comunes, así como enemigos comunes – sobre todo, los Judíos”, señala también el informe.
En el otoño de 1943, dice, Husseini fue a Croacia, un aliado de Alemania, para reclutar a los musulmanes para las Waffen-SS.
De hecho, según el informe, al líder musulmán se le pagó “una auténtica fortuna” para la época, unos 50.000 marcos alemanes al mes (cuando, por ejemplo, un mariscal de campo alemán ganaba 25.000 marcos al año).
El informe detalla cómo al propio Husseini se le permitió huir después de la guerra a Siria – que estaba bajo la custodia de los franceses, y que no querían alienarse a los regímenes árabes de Oriente Medio manteniendo detenido y juzgando a Husseini -, y como altos cargos nazis escaparon de Alemania para convertirse en asesores de los líderes árabes anti-Israel, y allí “fueron capaces de seguir adelante y transmitir a los demás la ideología racial nazi antisemita”.
En octubre de 1945, y según este informe, el director británico de la División Penal de Investigación de Palestina le dijo al asistente del agregado militar estadounidense en El Cairo que el “muftí podría ser la única fuerza capaz de unir a los árabes de Palestina y así enfriar a los sionistas”.
En 1945, el Ministerio de Exteriores alemán reescribió sus contratos con Husseini.
En ese momento, el resultado de la guerra ya no estaba en cuestión, y por lo tanto los contratos son importantes como indicadores de las intenciones de los nazis de trabajar con el Muftí en futuras campañas político-ideológica en los países árabes.
“Ahora tenemos informaciones más detalladas de las actividades durante la guerra de Husseini, pero el “archivo Husseini” de la CIA indica que, en tiempos de guerra, los organismos de inteligencia aliados obtuvieron una buena porción de estas pruebas incriminatorias”, dice el informe. “Esta evidencia es significativa a la luz del tratamiento indulgente que durante la posguerra disfrutó Husseini, el cual murió en Beirut en 1974”.
El Gran Mufti Haj Amin Al-Husseini, nació en 1893, hijo del Mufti de Jerusalén y miembro de una familia aristocrática muy estimada y reconocida de la ciudad. La familia Husseini fue una de las más ricas y poderosas de todos los clanes que rivalizaban en la provincia otomana conocida como Judea, que formaba parte de Palestina.
Amin al-Husseini estudió la ley religiosa musulmana en la Universidad del Cairo y posteriormente ingresó a la Escuela de administración de Estambul. Como musulmán, cumplió con hacer su peregrinación a La Meca en 1913, ganado el honorable título de Haj.
Durante la Primera Guerra Mundial, se presentó como voluntario en el Ejército Otomano Turco, pero en 1917 regresó a Jerusalén y se cambió de bando, ingresando al Ejército Británico que en ese momento se encontraba victorioso. Adquirió fama de persona violenta, fanático antisionista y en 1920 fue acusado por los británicos de instigar un ataque contra judíos que rezaban en el Muro de los Lamentos. Fue condenado a quince años de trabajos forzados, pero ayudado por la policía, Amin al-Husseini escapó de la cárcel y se refugió en Siria.
El primer comisionado palestino Sir Herbert Samuel llegó a Palestina el 01 de julio de 1920. Fue de carácter muy débil actuando de manera muy condescendiente con los extremistas palestinos dirigidos por Amin al-Husseini. Cuando el Mufti de Jerusalén murió en 1921, Samuels fue influenciado por oficiales anti-sionistas que lo instaron a perdonar a Amin al-Husseini y en enero de 1922 lo nombró como el nuevo Mufti de Jerusalén, pero hasta le creó un nuevo título vitalicio: Gran Mufti de Jerusalén. Simultáneamente, lo nombró Presidente del recién creado Consejo Supremo musulmán. De esa forma, Amin al-Husseini se convirtió en el líder espiritual y político de los árabes.
Amin al-Husseini fue un promotor implacable del nacionalismo árabe palestino que no aceptaba ninguna forma de oposición aunque tuviera que emplear cualquier método violento. Amin al-Husseini tenía como meta erradicar a todos los judíos de Palestina. Siendo Palestina escasa en recursos, realizó una campaña para recolectar fondos en el mundo musulmán y de acuerdo con la documentación de los Juicios de Nuremberg obtuvo también financiamiento alemán.
En 1940, con una Alemania victoriosa, el Gran Mufti le solicitó al Tercer Reich reconocimiento del derecho árabe, de expulsar a los judíos de Palestina de acuerdo con los intereses nacionales y raciales de los árabes. Durante su vida, Al-Husseini realizó varios viajes a Berlín adonde era recibido como el Führer de los árabes. Pero, cuando el Tercer Reich colapsó en 1945, el Gran Mufti se mudó a Egipto donde fue recibido como un héroe nacional. En Yugoslavia lo acusaron por crímenes de guerra, pero escapó al proceso. Protegido por los Aliados, el Gran Mufti nunca fue juzgado, por temor a que su juzgamiento causara un levantamiento del mundo árabe que no podría tolerar que su héroe nacional fuera acusado por crímenes de guerra.
Amin Al-Husseini murió en el exilio en 1974. Su puesto como líder de los palestinos fue tomado por su sobrino Mohammed Abdel-Raouf Arafat As Qudwa Al-Hussaeini, mejor conocido como Yasser Arafat.
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