El psicoanálisis desde la ciencia y la teología

Durante mucho tiempo se pensaba que la influencia del medio sobre el organismo humano era la responsable de la modulación del cerebro y de la consiguiente conducta de la persona. Hoy en día, la visión de algunos científicos ha cambiado. Esta nueva concepción la explicita, de manera magistral, el Profesor Rof Carballo en su obra Biología y Psicoanálisis, cuando pone de manifiesto que no se trata tanto de un medio que influye sobre el cerebro, sino de un cerebro que demanda un medio determinado. Esta interpretación científica concuerda con todo lo que hoy conocemos sobre las alteraciones bioquímicas que subyacen al hecho de que se produzcan dependencias psicopatológicas a las drogas (estupefacientes) que generan dependencia psíquica y física. En la historia del conocimiento humano hay dos momentos históricos fundamentales:

En la historia del conocimiento humano hay dos momentos históricos fundamentales:

miguel servet  1º. Siglo XVI. El aragonés Miguel Servet, eminente médico y profundo teólogo, descubre la circulación pulmonar o circulación menor. Este descubrimiento constituye la infraestructura sobre la que se irán edificando todos los avances que ha llegado a alcanzar la medicina moderna. Para llegar a este descubrimiento parte de presupuestos teológicos que conjuga con los análisis de las biopsias que realizaba en cadáveres. Su gran descubrimiento se da a conocer en su obra De trinitatis erróribus. Por su trascendental descubrimiento de los factores, fundamentales, que informan la vida humana, fue quemado por la Inquisición Protestante en Ginebra con la congratulación de la Inquisición Católica. Al descubrir que el aire (griego = pneuma = espíritu, viento) contenía el oxígeno imprescindible para nuestra vida biológica, estaba apuntando (aunque no fuese consciente de ello) al Espíritu o Hálito Divino que informa nuestro pasado, presente y futuro metafísico.

2º. Siglo XIX. El austriaco-germánico, Sigmund Freud, descubre el Psicoanális y funda la Escuela Psicoanalítica. A partir de los descubrimientos del Dr.Freud, se da un gran avance en el conocimiento del hombre, sobre todo en cuanto a su Psique (alma), a sus contenidos y a su funcionamiento psicodinámico. Aparece por primera vez, en el lenguaje científico occidental, La Psicología del Inconsciente. Freud recoge el conocimiento de los dramaturgos griegos que ya hablaban del Inconsciente, en sus grandes Obras, aunque no lo mencionasen con ese nombre. Tal es el caso de Sófocles en sus obras Edipo Rey y Electra. En Francia el médico Pierre Janet (con el que estuvo formándose Freud) ya manejaba el concepto de Inconsciente. En la época que estamos evocando no existían la Psiquiatría y la Neurología como especialidades separadas. Los profesionales encargados de atender a enfermos neurológicos y psiquiátricos eran neurólogos. Sigmund Freud ejerció como neurólogo y estuvo en el hospital de la Salpetierre, en Francia, aprendiendo las técnicas psicológicas del Dr. Charcot para resolver los problemas de las enfermas histéricas por métodos hipnóticos. Más adelante su maestro Joseh Breuer le cedió una paciente tetraplégica, por causas psicológicas inconscientes, con la que empezó ha practicar el Método de las Asociaciones libres, al fracasar la terapia hipnótica y fue así como nació el Psicoanálisis.

La Biblia escrita a lo largo de miles de años (desde Moisés hasta el año cien del siglo primero) constituye un tratado extraordinario de Psicología. La Revelación bíblica pone de manifiesto la importancia del mundo de los sueños, la metodología para su interpretación y la relevancia que las pulsiones inconscientes juegan en el devenir de las personas, de las familias y de los pueblos. Existe una realidad, que no podemos pasar por alto, y es el hecho de que Dios escogió hacernos llegar una parte de lo más trascendental y trascendente de la misma actuando sobre la esfera inconsciente de los seres humanos. Para comprender mejor este fenómeno es conveniente recordar la estratificación de la Personalidad, tal y como se concibe desde la antropología bíblica y desde el psicoanálisis:

1. Antropología bíblica veterotestamentaria: el ser humano es concebido como UNO (jamás como un ser tripartito) que se manifiesta en un cuerpo (heb = basar = carne), un alma (heb =nefesh) y un espíritu (heb= ruah). Gén. 2:7 y 23-24. Ecl. 12:7.

2. En el Nuevo Testamento la estratificación de la Personalidad, se explicita de manera muy clara en la 1ª Epístola a los Tesalonicenses: el hombre (gr= antropos =ser humano) se expresa como una unidad psicosomatica en una dimensión corporal (gr = soma = cuerpo), anímica (gr =psique = alma) y espiritual (gr= pneuma= espíritu). El texto de 1ª Tes 5:23, en una lectura más acorde con el texto bíblico original, debería traducirse así: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo (gr= todo, maduro, acabado) y todo, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible en la venida de nuestro Señor Jesucristo”.

3. Desde el punto de vista psicoanalítico, la estratificación de la Personalidad se expresa, también considerando a la persona como UNA UNIDAD PSICORGÁNICA que se deviene, existencialmente, de manera psicodinámica como UNA UNIDAD ALMA-CUERPO. Para el psicoanálisis la Psique humana estaría constituida por tres estratos:

El YO (que corresponde a los contenidos conscientes de la mente).

El SUPERYO O CONCIENCIA ETICO-MORAL( que corresponde a la censura o capacidad de juzgar nuestras acciones desde el punto de vista ético: conciencia del bién y del mal).

El ELLO, ID, INCONSCIENTE O SUBCONSCIENTE.

Algunos de los discípulos de Freud fueron ampliando el campo de conocimientos de su maestro, tal es el caso de C.G. Jung. Este eminente psiquiatra suizo descubrió que no solo hay un inconsciente individual, sino que también existe UN INCONSCIENTE COLECTIVO común a todas las etnias humanas. En el inconsciente colectivo están almacenados todos los complejos psicológicos que denominamos ARQUETIPOS, por ser los tipos o complejos psicológicos más antiguos, los que al nacer ya llevamos impresos en los estratos más profundos de la esfera de nuestra intimidad.

Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/35584/el_psicoanalisis_desde_la_ciencia_y_la_teologia_II

CIENCIA Y FE AUTOR José Manuel González

 

 

 

Anuncios


Categorías:Articulos

Etiquetas:

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: