COVID, Shavuot y cómo escuchar la voz de Dios   por Rav Rafi Lipner

Cuando todo quedó en silencio…


Al acercarse la festividad de Shavuot y prepararnos para recibir la Torá, es importante recordar que la Torá no es simplemente algo que recibimos hace miles de años, sino que es algo que debemos volver a experimentar cada año, o cada día. ¿Cómo es posible?

Hace 3333 años estuvimos al pie del Monte Sinaí y recibimos la Torá. Quizás cada uno tiene su propia imagen de cómo fue ese evento, pero hay un fascinante Midrash que revela algunos detalles de la experiencia del Sinaí. Después del año que hemos vivido, creo que este Midrash es todavía más fuerte e instructivo.

Rabí Avahu dijo en nombre de Rabí Iojanán: Cuando Dios entregó la Torá, ningún pájaro gorjeó, ningún ave voló, ninguna vaca mugió, el mar no bramó. De hecho, ninguna criatura emitió sonido alguno. Incluso en el mundo espiritual, ningún ángel agitó un ala ni cantó alabanzas a Dios. En todo el mundo hubo un silencio ensordecedor cuando la Voz Divina dijo: “Yo soy Hashem, tu Dios”.

¡Una bella descripción de la escena! Fue como si todo se hubiera quedado congelado en su lugar y Dios hizo Su gran presentación con una voz potente que retumbó en todo el mundo. La voz de Dios fue tan poderosa que sacudió la tierra y causó que todas las creaciones se quedaran estáticas.

Sin embargo, una lectura cuidadosa del Midrash revela que no fue eso lo que ocurrió. Allí no dice que la voz de Dios retumbó por el mundo y que como consecuencia natural todos se quedaron paralizados…

Por el contrario, lo que dice es que primero todo se quedó quieto, creando un silencio ensordecedor, el sonido de la nada absoluta, donde no había ni siquiera el sonido de una ola a la distancia ni un aleteo, y sólo entonces pudo oírse la Voz Divina.

Primero tuvo lugar el silencio. Todo se detuvo, todos los movimientos, y todas las interacciones. Sólo entonces se oyó la Voz de Dios.

La Voz de Dios no es una voz que retumba. La Voz de Dios es descrita como kol demama daka, una ‘voz muy suave y débil’, una voz que sólo puedes escuchar si se queda en silencio todo lo que te rodea, incluso el ruido que hay dentro de ti. Nuestros Sabios enseñan que la voz suave y apacible de Dios nunca dejó de llamarnos; pero nuestras vidas y el mundo a menudo se vuelven demasiado ruidosos como para poder escucharla.

El Midrash nos transmite un secreto, una maravillosa estrategia. ¿Quieres escuchar hablar a Dios? No busques grandes señales externas. Acalla el ruido y escucharás que te llama desde tu interior. Si quieres conectarte con la frecuencia de Dios, apaga todo el ruido y las distracciones que ocupan todo tu ancho de banda.

Al acercarnos a Shavuot, este Midrash nos da una pista para llegar a una poderosa realidad de la cual podemos nutrirnos este año más que nunca.

Con la pandemia de este año, todo el ruido externo que nos rodea fue silenciado. Las corridas y el estrépito de la vida cotidiana se vieron significativamente silenciados. Casi por completo. Las cosas que solían ocupar nuestro tiempo, nuestras mentes y nuestros horarios se despejaron.

Muchas personas me dijeron que como resultado de este silencio encontraron mayor claridad. Yo también me encontré a menudo escuchando voces y pensamientos débiles pero claros que me desafiaron a repensar mis prioridades, a aclarar mis valores y, lo que es más importante, a analizar si mi vida realmente reflejaba esos valores en los años que he vivido. Estas suaves voces son sumamente importantes.

En vez de considerar el último año como una “pérdida”, deberíamos verlo como una oportunidad para tomar las medidas necesarias para volver a “encaminar” los años venideros, utilizando nuestro silencio interior y nuestra claridad para recibir e integrar más nuestros valores a nuestras vidas.

Shavuot no se trata de nuestros ancestros recibiendo la Torá hace miles de años, sino de nosotros mismos. Comprender que la Torá es lo que mantuvo a nuestro pueblo durante milenios, porque cada generación y cada persona volvió a aceptarla a lo largo de la historia.

Este año, es nuestro turno.

Aish Latino



Categorías:Articulos

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