El pacto de las mitades

Existen dos opiniones sobre cuales fueron las diez pruebas de Abraham. Según Pirkei de Rabi Eliezer enumera las siguientes: 1. Nimrod intenta asesinar a Abraham y se oculta durante 13 años. 2. Abraham es arrojado al calderón de Ur Kasdim. 3. Abraham debe abandonar su tierra. 4. Hay hambre en la tierra de Canaan. 5. Sara es capturada por el Faraon. 6. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot. 7. El pacto de Bein Habetarim (Pacto de las mitades) donde se le mostró a Abraham los 4 exilios de sus descendientes. 8. La mitzva de circuncidarse a si mismo y a su hijo. 9. La orden de expulsar a Ishmael y a su madre. 10. La Akeda, la orden de ofrecer a su hijo como sacrificio. Según Maimonides, el Rambam , enumera solo las mencionadas en la Torá Escrita: 1 Abraham debe abandonar su tierra. 2. Hay hambre en la tierra de Canaan. 3. Sara es capturada por el Faraon. 4. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot. 5. El tomar a Hagar como esposa. 6. La mitzva de circuncidarse a si mimo. 7. Sara es llevada al palacio de Avimelej. 8. La expulsión de Hagar. 9. La expulsión de Ishmael. 10. La Akeda.

El pacto de Bein Habetarim (Pacto de las mitades) donde se le mostró a Abraham los 4 exilios de sus descendientes.

En la antigüedad, los pactos se hacían con una ceremonia.  Se mataban animales, partiéndolos a la mitad, desde la cabeza hasta la cola.  Este corte dejaba un charco de sangre entre las dos partes.  En la ceremonia del pacto, los participantes debían caminar en medio de las partes de los animales, manchando sus vestiduras con la sangre del sacrificio.  Luego de pasar, decían: “¡Que así me sea hecho, si no cumplo con mi parte del pacto!”.  Los pactos eran compromisos muy serios, eran, un compromiso de vida o muerte, y para siempre. Dios quería asegurarle a Abram que su promesa era muy seria, y por eso lo llevó a hacer este tipo de pacto.

“El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.  El le trajo todos éstos y los partió por la mitad, y puso cada mitad enfrente de la otra; mas no partió las aves.  Y las aves de rapiña descendían sobre los animales sacrificados, pero Abram las ahuyentaba”.(Génesis 15:9-11)

El porque de estos animales no hay referencias claras en las Escrituras pero segun  el Rab Ezriel Tauber en su libro los días están llegando dice:

“Cada animal representa un exilio diferente. Las vacas representan Babilonia, las cabras, Persia, los carneros, Grecia y los pájaros, Edom-Roma”.

La traducción arameo del texto, conocida como el Tárgum de Onkelós, explica que la expresión “terciada” que recae sobre los tres animales, alude al número de ellos, es decir que de cada uno de ellos debía tomar tres, o sea tres becerras, tres cabras y tres carneros. Y el comentario clásico de los sabios es que estos animales son símbolos de los imperios, cada uno según características propias representa algo esencial de estos reinos; así el imperio babilónico se lo compara con una becerra o toros en general, a los persas con los carneros, los griegos con las cabras y el imperio romano con la tórtola; siendo la paloma símbolo de Israel.

 Existe al parecer una divergencia cronológica entre la explicación del Midrash y el orden de los animales, tal como está traído en el versículo. El hebreo escribe: becerra (Babilonia), cabra (simplemente Grecia) y carnero (Persia), aunque el versículo  el orden era: Babilonia, Persia, Grecia; como ocurrió además históricamente. El Tárgum además altera el orden y traduce según la explicación tradicional: becerra, carnero, cabra. ¿A qué se debe esta divergencia? La respuesta la encontramos en las profecías de Daniel, donde se relata lo siguiente:

 Levanté mis ojos y he aquí un carnero estaba parado al lado del río, tenía cuernos y sus cuernos eran muy altos, uno más grande que el otro, y el más grande surgía por detrás. Vi al carnero y este corneaba hacia el mar, hacia el norte y hacia el sur, ningún animal podía contra él, nadie se salvaba de él, según su voluntad actuaba y crecía constantemente.”(Daniel 8,3-4)

En el libro del profeta Jeremías se hace referncia a este tipo de pactos:

 “Y entregaré a los hombres que han transgredido mi pacto, que no han cumplido las palabras del pacto que hicieron delante de mí, cuando cortaron en dos el becerro y pasaron entre los pedazos, 
a los oficiales de Judá, a los oficiales de Jerusalén, a los oficiales de la corte, a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierra que pasaron entre los pedazos del becerro”; (Jeremias34:18-19).

El temor de Abraham. 

abraham pacto partesComo explican los Sabios del Midrash, el “temor” que experimentó Abraham fue una visión profética en relación a los cuatro exilios. El significado profundo del pacto que acababa de cortar fue comprensible para él: Al final de los cuatro exilios, justo antes de la llegada del Mesías, todos sus descendientes caerán víctimas de los cuatro exilios y la gran mayoría del pueblo judío perdería su identidad como judíos. Algunos van a ser eliminados físicamente a través de Babilonia, algunos van a ser afectados en su corazón y se volverán casi religiosos y algunos van a ser afectados en su intelecto y se van a volver creyentes fanáticos de ideologías extrañas. Edom, la herencia de la cultura Occidental, entonces vendrá y combinará las culturas de los tres exilios previos. Sin embargo, no va a estar satisfecho con eso. Él, como el buitre, se va a querer unir a las otras culturas en su intento de consumir todos los remanentes del pueblo de Israel.

“Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Abram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él ” (Génesis 15:12) 

La palabra en hebreo que define “el profundo sueño” es “Tardema”, que también significa: letargo o trance.  No es una palabra común en la Biblia, y la primera vez que se menciona es cuando Dios hizo caer a Adán en un sueño profundo para sacar a Eva de su costado.  En esta ocasión, Dios puso a dormir a Abram, mientras que el Señor accionaba sobre el sacrificio.Mientras Abram estaba sumido en un profundo sueño , Dios le reveló el futuro.

Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades de los animales. (Génesis 15:17)

El primer pacto con un sacrificio de sangre. El requisito de un sacrificio de sangre como medio de establecer un pacto aparece por vez primera en este episodio, junto a las instrucciones de Dios a Abraham. Los animales que habrían de ser ofrecidos eran seleccionados, cortados en mitades y ordenadamente colocados frente a frente. Los participantes del pacto pasaban entonces entre las mitades indicando que estaban irrevocablemente unidos por la sangre. El cortar el animal sacrificado en mitades indicaba el fin de la vida presente, a fin de establecer una nueva unión o un nuevo pacto. La naturaleza sagrada de esta unión era atestiguada por el derramamiento de la sangre. En esta ocasión sólo Dios pasó entre las mitades, indicando así que era su pacto y que asumiría responsabilidad por su administración.

Dios se humilló a sí mismo para aceptar el papel de parte menor en este pacto. Según un antiguo pacto hitita, un dignatario menor debía caminar entre las partes sangrantes de animales divididos, al prestar juramento de lealtad a su superior: «¡Hagan los dioses conmigo (y aun más) como he hecho yo con estos animales si no cumplo con los términos de este pacto!».

Aquí también el Señor se colocó voluntariamente a sí mismo por debajo de Abram al concertar el pacto. Este dramático acto prefigura la preciosa dádiva de su único Hijo, quien accedió a morir  por la salvación de toda la humanidad. Un horno humeante , y una antorcha de fuego : la propia Shekiná, pasaba por entre los animales divididos . El Señor era quien prometía; la promesa divina era unilateral, incondicional, sin que en este poderoso pacto se requiriera nada de Abram simplemente creyó. El pacto con Abraham es el modelo para el pacto renovado en Jesús como Mesías.

“Y Dios dijo a Abram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.  (14)  Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas.  (15)  Tú irás a tus padres en paz; y serás sepultado en buena vejez.  (16)  Y en la cuarta generación ellos regresarán acá, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos” (Gen. 15:13-16)  

Cuando Dios hizo el Pacto de las Mitades con Abraham y le prometió la Tierra a sus descendientes, el pueblo de Israel, Él le informó a Abraham que sus descendientes deberían sufrir un exilio durante cuatro generaciones, pero que finalmente se irían de la tierra de sus opresores (Egipto) con gran riqueza, tanto material como espiritual. En ese punto, ellos serían dignos de recibir la Torá en el Sinaí, entrar a la Tierra Prometida y finalmente construir el Santo Templo.

Abraham pudo ver en visión lo que tenia que ocurrir, Dios asume el pacto que Abraham  no podría cumplir lo que hubiera significado un castigo que afectaría a él mismo y a su descendencia, envía a su hijo que haría el sacrificio de sangre por nosotros reconciliando al hombre con Dios.Podemos percibir , como en otros casos ya vistos la Sombra del Mesías.

“Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró”. (Juan 8:56)

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Categorías:estudios

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